AutocopmasionEl Dr. Gerald Van den Aardweg, un psicólogo holandés escribiendo sobre la homosexualidad, un tipo de adicción sexual, dice que el complejo de inferioridad de una persona puede causar una reacción de autocompasión como una manera de aliviar el dolor de la “condición trágica.”

“Un niño es egocéntrico por naturaleza. Su “ego” siente que es el más importante, el punto central del mundo entero. Por lo tanto, él está principalmente enfocado en sí mismo. Puesto de manera diferente: él tiene un sentimiento fuerte de ego-importancia. Como consecuencia de esta concentración-en si mismo, el niño constantemente se compara con otros.” La homosexualidad & la Esperanza, G. Van den Aardweg.

La autocompasión es el bálsamo para el rechazo. Nuestra naturaleza de auto-crianza se refugia en sus defensas y aplica varias formas de tratamiento emocional para calmarnos y hacer las cosas mejores. Pero no nos pondremos mejor si todo lo que hacemos es aplicar un bálsamo. Una profunda herida necesita más que tratamientos superficiales – necesita intervención en el punto principal, quizás incluso de cirugía espiritual. Todo lo que la autocompasión brinda es mantener la herida abierta y vibrante.

“El ego quiere confortarse a si mismo con su autocompasión, la cual esencialmente

es una clase de amor; una clase auto-adoración”. Ibid.

Lo que necesitamos es a Cristo para envolver el centro del dolor y empezar la sanidad desde allí. Si empieza en el centro, funcionará y comenzará a salir. He aquí algunos de nuestros pensamientos que deben ser derrotados:

  • Nadie se preocupa por mí.
  • Soy lamentable y repugnante.
  • ¿Por qué tratar? Nunca podré hacerlo.
  • Me merezco ser tratado mejor….les mostraré.
  • Realmente no necesito a nadie.
  • … pero ¿y yo qué?

El factor de Auto-crianza.

Debido a la falta de crianza en nuestros años de crecimiento, muchos de nosotros hemos asumido el papel de cuidarnos a nosotros mismos y tal vez nos hemos vuelto nuestros propios padres. El derecho de ser un niño y crecer naturalmente ha sido negado, y las heridas causadas por esa pérdida han creado una profunda ansia. El ansia puede ser por un padre físico, o por alguien para cuidarnos. Si nos hemos rendido a las personas completamente, quizás anhelamos poder cubrir todas nuestras necesidades propias, por ejemplo, para ser autosuficientes.

Otros de nosotros crecieron consentidos y mimados. Éramos los niños lindos, los favoritos de mamá o papá. Porque creímos que necesitábamos esta adoración para sobrevivir, disfrutamos de la ventaja, la cual nosotros manipulamos para conseguir lo que queríamos. Las lecciones necesarias para el crecimiento fueron subvertidas a nuestro detrimento. Pensábamos que estábamos consiguiendo la buena vida, pero realmente estábamos omitiendo las lecciones que nos ayudarían a hacernos adultos prósperos.

Cuando éramos bebés, el mundo giraba alrededor de nosotros. En el egocentrismo normal para esa edad, llorábamos, y nos alimentaban o nos cambiaban. Fuimos cuidados – y con toda la razón – cuando éramos de esa edad y totalmente indefensos. Pero muchos de nosotros nos hemos quedado niños a pesar de que hemos crecido y ya no necesitamos más esa clase de cuidados.

Libertad del egocentrismo.

Dios ha venido para liberarnos de nuestras prisiones hechas por el hombre. No sólo es Su deseo, sino la más clara razón por la cual El envió a Jesús al mundo.

“… Me ha enviando a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros…” Isaías 61:1

Jesús vino para sanarnos y liberarnos, y Él es el único que puede. Si usted desea sanidad del narcisismo y libertad de la adicción sexual, Jesús es quien puede hacer esas ideas una realidad en su vida. Él es la puerta, y usted debe acudir a Él. Usted puede tener algunas fenomenales ideas pero usted debe aceptar que solamente Jesús, no usted, es el autor de la sanidad, y usted debe acudir a Él.

Dios nos llama a obedecerlo a Él y a su Palabra.
La obediencia es un acto de fe, creer que Dios es el galardonador de aquellos que lo buscan diligentemente. Aunque no siempre podemos comprender “Por qué”, confiamos en que Él tiene nuestros mejores beneficios en el corazón.

Rompiendo Modelos Viejos.

Dios quiere ser nuestro padre. Él será nuestro confort y seguridad. Él también quiere corregirnos y disciplinarnos a nosotros. Parte del amor de un padre es mostrado a través de la corrección.

“Porque el Señor disciplina los que ama…” Hebreos 12: 6

Debemos primero decidir recibir el amor de Dios para nosotros sobre nuestros propios intentos inadecuados de amarnos a nosotros mismos. Es un acto de la voluntad:

  • Debemos entregar nuestros pensamientos de comparación y sentimientos de inferioridad o superioridad.
  • Debemos decidir creer por fe lo que la Palabra de Dios dice de nosotros.
  • Debemos dejar de correr y de escondernos del conflicto a nuestras áreas de retirada.
  • Debemos permitir que cualquier máscara falsa sea quitada y destruida.
  • No debemos dar lugar a la autocompasión.
  • Debemos tratar de servir en lugar de ser servidos (con motivos correctos).

Cuando confiamos en que Dios lleva a cabo su trabajo dentro de nosotros, y tomamos los pasos que Él revela, nos encontraremos transformados en la mitad de nuestra obediencia. Nosotros no estamos por nosotros mismos, y estamos caminando en un poder que no es de esta tierra. Debido a esto somos más que vencedores.

Adaptado de Taking Back Ground Vol. II (2000) por Portland Fellowship, Portland Oregon

Dr. Ted Roberts.
www.puredesire.org
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