“Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón.” Salmo 95.7-8

El escuchar, sentir y entender la voz de Dios es fundamental y monumental para tener un caminar cercano e íntimo con Él.

El escuchar y responder positivamente a esa voz es aún más importante porque crea un lazo de confianza entre tú y Él.

Este versículo dice, “Si” lo oyes/ escuchas Su voz hoy. ¿Vas a poder escucharla? ¿Estás dispuesto a escucharla?

Luego sigue diciendo, “No endurezcas tu corazón”.  Dónde esta tu Corazón? El órgano que bombea sangre está en tu pecho, pero allí no es donde está el corazón del cual este pasaje está hablando. Tu corazón esta en tu cabeza, también conocido como el cerebro. Típicamente cuando la Biblia dice “Corazón”, se está refiriendo a tu sistema límbico, o la parte de sobrevivencia de tu cerebro. La parte que guarda memorias, experiencias, emociones y no piensa con palabras ni lógica. Basado en las experiencias guardadas, tu cerebro responde y reacciona a situaciones diarias, para mantenerse seguro. La manera en que respondes hoy en día a las situaciones, para así mantenerte seguro, están  basadas en experiencias de tu pasado.

Entonces, si puedes y estás dispuesto a oír y escuchar SU voz, está atento al dolor de tu pasado y experiencia, para que no respondas ni reacciones ante Dios con un reflejo auto protector, en vez de confiar completamente en El.

“Si” estás dispuesto y disponible para escuchar Su voz…..hablemos entonces por un momento sobre los secretos. Los secretos usualmente son sobre cosas que estamos haciendo y que sabemos o sentimos que no es lo correcto, cosas que no son buenas para uno y cosas de las cuales no hablamos. Cuando oras, pidiéndole a Dios que te guíe y dirija en la vida, pero al mismo tiempo tienes un secreto o un tema no resuelto, adivina de que te querrá hablar El primero…..de TU SECRETO!

Dios te ama y quiere que resuelvas las cosas no saludables o difíciles en tu vida. Pero si no estás listo para enfrentar y trabajar con ese problema/secreto, vas a tener que cortar Su voz. Convirtiéndose entonces en un área que no le confías a El. Cuando ignoras su voz por mucho tiempo, desarrollarás adormecimiento. El resultado es la pérdida gradual de la habilidad de escuchar Su voz. Ese proceso completo describe lo que significa el “endurecer tu corazón”.

Si callas Su voz, entonces El no podrá hablarte a ti, ni a pasado, ni a tus experiencias, ni a tus miedos, ni a tus fracasos. El no podrá traer sanidad a esa parte de tu cerebro y vida. El resultado será el que continúes reaccionando a la vida de maneras no saludables e incontrolables. Esto sucede porque Su voz fue callada y apagada por el miedo de nuestros secretos.

Oye Su voz hoy. Después de que la oigas, escúchala. Esto es importante, si no escuchas Su voz hoy, entonces mañana puede que no oigas nada.
La comunicación reciproca, de dos vías, es una relación.

La comunicación de una sola vía, es religión.

Robert Vander Meer
www.laarboleda.net
“Una Comunidad Para Una Sexualidad Sana”