Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron a regocijarse. Lucas 15:24

Asuntos de Familia

Este es mi Hijo -¿Cuál es el punto clave de la parábola del hijo pródigo? ¿A veces pensamos que la Parábola tiene que ver con la locura del hijo pródigo? ¿O acerca de la indignación celosa del hermano? ¿O quizás acerca del perdón de padre? Todo estas cosas aparecen en la parábola, pero hay algo más profundo en esta parábola corta; algo que todos nosotros necesitamos tomar en nuestras manos.

.F. F. Bruce hace este comentario acerca de la parábola: “Dios no pone a pecadores arrepentidos en el periodo de prueba para ver cómo se comportan ellos luego de arrepentirse.” Eso es el punto clave de la parábola. Esta parábola es acerca del carácter del Padre. Todos los otros actores son apenas pequeños actores en el drama verdadero.

.Lucas utiliza la expresión en griego Outos ho huios mou. Literalmente, “este mi hijo.” Este hijo mío estuvo muerto, pero ahora él está vivo. “Este hijo es todavía mi hijo,” el Padre dice, “él volvió a la vida. Él es mi hijo en todo aspecto. Él era mi hijo cuando él estuvo muerto y él es mi hijo ahora que esta vivo otra vez. Para mí, como Padre la relación de la familia no ha cambió.”

.Quizás no entiendo esa clase de la paternidad. Siempre estoy más inclinado a ver que el hijo se rebeló, desobedeció y desilusionó al Padre. Como Padre, si yo fuera, mi recibimiento estaría condicionada por “vamos a ver si las cosas cambian” Yo no sé si puedo perdonar totalmente sin el periodo de prueba.

Yo no estoy seguro si podría correr para abrazar, compartir lo mejor de mí y restaurar sin la vacilación. Probablemente pondría una penitencia.

¡¡ Dios me perdona! Hasta que no vea que el Padre que me trata como el pródigo, yo estaré perdido desesperadamente en el sistema desastroso de mantener mi manera de dar y recibir gracia. Más allá de lo que él piensa que soy. Para él no soy el hijo pródigo, soy simplemente su hijo, sin duda que yo nunca trataré a nadie como el Padre me trata.

Yo no puedo perdonar a nadie de la misma manera hasta que no haya sido perdonado en esa forma. Mi problema es aceptar ese tipo de perdón de Dios. Muchas veces no me considerado su hijo.

Yo no soy digno (eso es verdad), pero yo fracaso en no ver que Él no tiene el interés en lo que a mi me preocupa acerca de mi condición. Él cuida de mi solo porque soy su hijo. Cuando pongo a otros en el periodo de prueba para ver verdad se arrepintieron, yo me enfoco en la indignidad de ellos. Esa no es la perspectiva de Dios. Jesús murió para quitar mi indignidad. El Hijo del Dios lo hizo por mí porque soy Hijo de Dios.

¿Puedo perdonar yo como el Padre me perdona? No a menos que haya un cambio completo de mente. Entonces dejaré de aplicar el “periodo de prueba” para el arrepentido y comienzo a verlo como “El Hijo que muerto era y ha revivido”.

.Señor. Gracias por perdonarme. Gracias por verme como tu hijo y no como “el hijo pródigo”. Ayúdame a responder de la misma manera a quienes me han ofendido. No necesito ponerlos a prueba, simplemente perdonarlos para ver en ellos no la condición de pecadores ofensivos, sino de Hijos que quieren volver a la vida. Amén.

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Dr. Skip Moen.
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