Tú conoces mí corazón, delante de tí, no puedo esconder nada.

Todo lo entrego en tus manos y esperaré que hagas en tu momento perfecto.

Amén.

Tú conoces mí corazón, delante de tí, no puedo esconder nada.

Todo lo entrego en tus manos y esperaré que hagas en tu momento perfecto.

Amén.

Salmo 6:9
El SEÑOR ha escuchado mi súplica; El SEÑOR recibe mi oración.