Introducción
El amor de una abuela es un lazo que trasciende generaciones, ofreciendo consuelo, sabiduría y un refugio incondicional.
En este artículo, exploraremos la conmovedora historia de Margarita Rojas Suárez y su nieto Othon Moreno, quienes residen en la Colonia Jalalpa El Grande en la Ciudad de México.
Su relato es un testimonio vivo de cómo el amor puede superar cualquier obstáculo.
La Historia de Margarita y Othon
Margarita Rojas Suárez, una abuela dedicada, cuida de su nieto Othon Moreno, quien enfrenta desafíos físicos desde temprana edad.
A pesar de las dificultades, Margarita demuestra una entrega total, llevando a Othon al Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT) para sus terapias, sin importar las distancias o las condiciones climáticas.
Su compromiso diario es un reflejo de un amor que no conoce límites.
El Poder del Amor Incondicional
El amor incondicional se manifiesta en acciones desinteresadas y en la capacidad de anteponer las necesidades del ser amado por encima de las propias.
Margarita es un ejemplo palpable de este tipo de amor, recordándonos que:
- El amor verdadero no espera nada a cambio
- La dedicación diaria fortalece los lazos familiares
- La fe y la esperanza son motores que impulsan cada paso
Reflexión Espiritual
“Si los seres humanos llegamos a amar de una forma tan abnegada, ¿cuánto más nuestro Padre celestial?”
Esta reflexión nos invita a considerar la magnitud del amor divino, que supera incluso los actos más nobles realizados por los seres humanos.
Testimonio Personal
Como nieto, recuerdo cómo mi abuela me enseñó a leer y escribir, dedicando horas de paciencia y cariño.
Su amor y guía fueron fundamentales en mi formación, y su legado perdura en cada palabra que escribo hoy.
Lecciones de Vida
La historia de Margarita y Othon nos deja valiosas enseñanzas:
- Resiliencia: La capacidad de enfrentar adversidades con fortaleza
- Compromiso: La dedicación constante hacia el bienestar de los seres queridos
- Fe: La creencia en un futuro mejor, sustentada en acciones diarias
Cómo Podemos Ayudar
Inspirados por esta historia, podemos contribuir de las siguientes maneras:
- Voluntariado: Ofrecer nuestro tiempo en centros de rehabilitación
- Donaciones: Apoyar económicamente a organizaciones que asisten a niños con discapacidad
- Conciencia: Compartir historias que promuevan el amor y la solidaridad
Conclusión
La dedicación de Margarita hacia su nieto Othon es un recordatorio poderoso de que el amor incondicional puede transformar vidas.
Nos desafía a amar con la misma intensidad y compromiso en nuestras propias relaciones.
¿Y Tú?
¿Conoces a alguien que personifique el amor incondicional?
Comparte su historia y celebremos juntos estos ejemplos de amor verdadero.

Hola, gracias mil por ese video, que nos hace reflexionar, acerca de lo mucho que nos quejamos por nadieses. Dios es muy grande, en su misericordia. Y aunque la indolencia de la gente es terrible ese ejemplo de PODER, que tiene esta abuelita, derriba esa inanimidad de los de alrededor, Senora Abuelita Mis respetos mil besos y abrazos, para alentarla en su hermosa mision.DIOS NOS BENDICE A TODOS POR ESTE MEDIO, Y NOS INVITA A SER VALEROSOS Y REFLEXIVOS. AMEMONOS Y AMEMOS A NUESTROS HERMANOS, POR AMOR A DIOS.
Gracias AMANTISIMO SEÑOR POR TU INCONMENSURABLE AMOR. Gracias por ese amor tan grande que haz puesto en el corazón de la abuelita de Othon. Señor Gracias porque a traves de este medio mueves corazones. Permitenos ver tu rostro, vuelvenos a tí y concedemos cada dia la oportunidad de recordar en nuestras oraciones a aquellas personas que tanto necesitan de nosotros.
En en glorioso nombre de JESUS. AMEN.
Oh Dios, cuan grande es tu amor, inmensurable, este video me mostro claramente como tu nos amas, benditos seas, suplico primeramente que perdones mis pecados, el mal uso de los dones que tu me das, Señor, y que por amor a tus hijos, esta abuelita, agradecida contigo, pueda ver realidad sus sueños, bendito Señor, te lo suplico en el nombre de Mi Señor y Salvador Jesucristo.
ESta mujer y su nieto es clara muestra del amor de nuestor Señor Jesus encarnado en el corazón bondadoso de una abuelita, llega a las fibras más sensibles del corazón y nos hace pensar la insensibilidad ante las necesidades de nuestros semejantes, aún más ante las de nuestros familiares y amigos que aunque no sean tan crudos como esta historia se nos olvida AMAR tal como el señor JESÜS nos enseñó. hagamos conciencia de tener el amor encarnado como el de esta ABUELA en nuestro corazón , pidendo en oración no nos permita endurecerlo por los afanes egoístas que nos presenta la vida.
Me quede mirando a Jesus en esa abuelita!!!! Necesito mas de Dios en mi vida para reaccionar de la manera que ella lo hizo con su nieto