La fe en lo cotidiano y lo divino
Cada día depositamos nuestra fe en cosas simples: confiamos en que el auto arrancará, que el teléfono funcionará, que la computadora responderá. Sin embargo, cuando enfrentamos situaciones que escapan a nuestro control, ¿dónde depositamos nuestra fe?
Es en esos momentos de incertidumbre y desafío donde nuestra fe en Dios se vuelve esencial. Él es el Dios de lo imposible, capaz de obrar milagros cuando todo parece perdido.
Reconociendo nuestra necesidad de ayuda divina
Aceptar que necesitamos ayuda no es señal de debilidad, sino de humildad y sabiduría. Dios está dispuesto a extender Su mano cuando reconocemos nuestra dependencia de Él.
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
— Filipenses 4:13
Esta promesa nos recuerda que, con la ayuda de Cristo, podemos superar cualquier obstáculo.
Testimonios de fe y milagros
Numerosas personas han experimentado el poder de Dios en sus vidas. Por ejemplo, Erika Chávez compartió cómo su hijo fue sanado del cáncer tras un año de tratamiento y oración constante. Su fe inquebrantable y súplicas a Dios resultaron en un milagro que transformó sus vidas.
Pasos prácticos para fortalecer tu fe
- Oración constante: Habla con Dios diariamente, expresando tus pensamientos y sentimientos.
- Lectura bíblica: Sumérgete en las Escrituras para conocer más sobre Su carácter y promesas.
- Comunidad de fe: Rodearte de otros creyentes te brinda apoyo y ánimo.
- Servicio a los demás: Ayudar a otros fortalece tu fe y refleja el amor de Dios.
- Confianza en Su plan: Aunque no siempre entendamos Sus caminos, confiar en Su soberanía nos da paz.
Superando desafíos con la ayuda de Dios
Enfrentar dificultades es parte de la vida, pero no estamos solos. Dios nos ofrece Su ayuda y guía para superar cualquier prueba. Al confiar en Él, encontramos la fuerza y el valor necesarios para seguir adelante.
Reflexión final
¿Estás dispuesto a confiar en Dios y pedirle Su ayuda en los momentos difíciles? Recuerda que Él es el Dios de lo imposible, y está listo para obrar en tu vida.

Primeramente le doy gracias a Dios x la vida de todos ustedes,por el ministerio que el Señor les ha dado,no saben cuanto me ha servido los mensajes,se los mando a mis compañeras en el trabajo como un mensaje más,ellas saben que soy cristiana,pero no les hablo porque ellas son muy creyentes de su fe,pero solo se que para el Señor todo es posible,saben tengo una fe tan grande en el Señor que mi testimonio,no cabría en este recuadro,solo les dijo que el Señor es fiel y que cumple sus promesas,rapido les dijo que mi vida estuvo al borde de la muerte el año pasado con dos cirugias seguidas,tanto en la primera como en la seguda puse mi vida en las manos del Señor,si era la voluntad que viviera o muriera mi vida es de El,el Señor me concedío la vida nuevamente que todos los hermanos se sorprenden de lo que el Señor hizo en mi vida,cuando te dan un diagnostico para el mundo fatal,El Señor te dice yo estoy contigo siempre,El señor nos enseña a trabajar con la fé y la confianza todos los dias,ahora solo le pido un esposo siervo del señor…..me despido deseandoles lo mejor del mundo,los amo en el amor del Señor y si alguien ve este mensaje les ayude a seguir adelante como firme soldado del Señor.
Tenemos un Dios todopodero el es nuestra ayuda en todo tiempo
Gracias Dios por todo, pues estoy muy feliz por todas las cosas que me has dado cada dia, y deseo siempre tener tus bendiciones y guies mi camino cada dia por el sendero de la luz y la verdad..te amo SEÑOR eres todo para mi..
Amantisimo, padre celestial, rey reyes y senor de senores, príncipe de paz, tu conoce, mi corazón, y tu sabes como me encuentro, necesito , que le busque una salida a mi situación, te lo pido en el nombre de tu hijo Jesucristo, amen,
Gracias le doy a Dios porque me permitió saber del Renuevo de Plenitud, De verdad, han sido muy gratificantes para mi vida.
Gracias a ustedes por interesarse en traernos una palabra respaldada por Dios, que en momentos difíciles, de prueba, sentimos que es el toque de Dios, hablándonos y trayendonos esperanza.
Dios les bendiga.