“No puedes por mas que te esfuerces cambiar tu pasado, pero hoy si puedes elegir como será tu futuro”.

Uno de los más grandes poderes que tú posees, el cual también se encuentra ubicado en una parte muy especial de tu increíble cerebro; este es un poder que es clave para que tu vivas la vida que quieres vivir; por si no lo sabías, la fuerza más extraordinaria, el poder más grande, transformador y enriquecedor que Dios ha regalado a los hombres, es el poder de ELEGIR.

Tú tienes el poder de elegir el tipo de pensamiento que convertirás en sentimiento y emoción dentro de ti, para luego sentir y vivir la acción que tú quieras.

Siempre puedes elegir:

Reír, en lugar de llorar.
Abrazar, en lugar de golpear.
Cantar, en lugar de llorar.
Amar, en lugar de odiar.
Tú puedes elegir ser feliz, en lugar de aburrirte.
Compartir, en lugar de ser egoísta.
Servir, en lugar de ser arrogante.
Perdonar, en lugar de ser rencoroso.
Bendecir, en lugar de maldecir.

Por ello, elige hoy:

Sonreír, en lugar de sembrar discordia.
Aplaudir, en lugar de criticar.
Ser paciente, en lugar de acosar a los demás.
Ser bondadoso, en lugar de ser un resentido.
Ser amigo, en lugar de ser el enemigo de todos.
Alabar y reconocer, en lugar de ser indiferente.

Tú puedes, y debes elegir…la vida te obliga constantemente a ello.. ser feliz, ser noble, ser abundante, ser eficiente, ser sencillo, ser productivo, ser amoroso, ser responsable, ser entusiasta, ser optimista, ser positivo… y mil, y mil pensamientos, emociones o sentimientos, acciones, actitudes y reacciones que pueden convertir tu vida en una larga lista de éxitos y satisfacciones, mejorando tu calidad de vida y la de los seres que te rodean.

“Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.” Filipenses 4:8 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

Para ilustrar esto nos viene bien aquella vieja historia de dos vendedores de zapatos a quienes sus respectivas empresas enviaron a África para vender sus productos. Tan pronto como desembarcaron, el primer vendedor vio que todo el mundo iba descalzo y mandó un telegrama a su jefe: “Vuelvo en el primer barco. Aquí nadie utiliza zapatos”. Una semana más tarde llegó un segundo vendedor, el cual se encontró con la misma situación: sólo se veía gente descalza por las calles. Pero éste envió el siguiente telegrama a su empresa: “Me quedo aquí. Perspectivas fabulosas. No tenemos competencia. Envíenme todos los zapatos que puedan.”

¿Qué vas a elegir hoy, ser protagonista o victima? ¿Ser un pensador de imposibilidades o uno de posibilidades? Todos tenemos la oportunidad de elegir que clase de vida queremos llevar: una vida abundante, extraordinaria o una vida miserable, ordinaria. Oro para que te conviertas en protagonista de tu vida, para que puedas contarles a tu generación venidera como derrotaste a los gigantes que te querían atormentar.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach Personal
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