Devocionales

La misericordia de Dios es nueva cada día

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La misericordia de Dios es nueva cada día, entera y sin reproches.

No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo. No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. — Salmo 103:9-10 — RVR1960

La misericordia de Dios es nueva cada día, entera y sin reproches.

El otro día horneé pan por primera vez en mucho tiempo. La masa creció, la casa se llenó de ese olor cálido, y cuando salió del horno lo partí todavía humeante. Mi hija más pequeña, que había estado jugando afuera, entró corriendo con las manos sucias y me miró con culpa. «Perdón, mamá, se me olvidó lavarme antes.» Yo le sonreí, le sequé las manos y le di un pedazo grande, del centro, el mejor. No le serví una orilla dura. No le dije «la próxima vez llegas a tiempo». Le di pan fresco, entero, como si nada.

Y pensé en cómo yo me acerco a Dios. Cuando caigo en el mismo error de siempre, en ese pecado que ya conozco de memoria, subo las escaleras hacia Él arrastrando los pies. Vengo lista para recibir un perdón recalentado. Me imagino a Dios con los brazos cruzados, sacando la cuenta de todas las veces que fallé en lo mismo, sirviéndome una misericordia fría, más pequeña, con un sermón de guarnición. «Otra vez tú», espero escuchar.

Pero el Salmo 103 me desarma. Dice que Dios no contiende para siempre, ni para siempre guarda el enojo. Que no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. No hay libro de cuentas leído en voz alta. No hay perdón de segunda mano.

Cada vez que vuelvo, aunque sea con la misma mancha en las manos, la misericordia de Dios sale nueva del horno. No la raciona porque soy reincidente. No me da una porción menor por ser la de siempre. Me la entrega completa, caliente, del centro.

Hoy me imagino a esa niña parada en un campo abierto y blanco, con el viento en el pelo, sin nada escrito todavía en la página del día. Así me recibe Dios. No como quien tolera, sino como quien celebra que volví. Su gracia no se cansa de ser gracia. Y eso, más que aliviarme, me hace querer quedarme cerca.

Oración

Padre, gracias porque tu misericordia nunca me llega recalentada. Vengo tantas veces con la misma falta, con las manos sucias del mismo error, esperando encontrarte con los brazos cruzados. Y sin embargo tú no me lees la lista de mis caídas ni me sirves un perdón más pequeño por ser la de siempre. Perdóname por creer que tu gracia se gasta, que se cansa, que se raciona. Perdóname por acercarme a ti arrastrando los pies cuando tú me esperas con una mesa puesta. Gracias porque no has hecho conmigo conforme a mis pecados, sino conforme a tu amor. Enséñame a recibir tu perdón entero y fresco, sin restarle nada por vergüenza. Y ayúdame a vivir esta gracia con otros, a no llevar cuentas, a ofrecer a los demás lo mismo que tú me das a mí: una bienvenida sin reproches. Que hoy empiece con la página en blanco que tú me regalas. En el nombre de Jesús, amén.

Para reflexionar

  • ¿Qué falla repetida me hace acercarme a Dios esperando un perdón frío o más pequeño?
  • ¿Dónde imagino a Dios con los brazos cruzados cuando en realidad me espera con la mesa puesta?
  • ¿Cómo cambiaría mi día si creyera que la misericordia de Dios es nueva cada mañana?
  • ¿A quién le estoy llevando la cuenta de sus errores, sirviéndole un perdón recalentado?
  • ¿Qué significa para mí empezar hoy con la página en blanco que Dios me regala?
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12 comentarios

  1. Daniel

    Me toco en gran manera y me es dificil de creerlo. Tengo la carga de un divorcio de 14 años. Me encuentro en una incertidumbre. Ya que estoy trabajando en la unión de hombres por casí 5 años. Y hace un año y medio más o menos tuve un a charla con alguien y que veía que no era adecuado, por la cita de 1° de Timoteo 3:5. Y le pregunte a esa pesona, sí podía estar en esa responsabilidad algo que tambien me inquietaba y chocaba internamente, sí podí entrar en una relación. A lo que por lo ultimo me contesto que sí y a lo primero me fijo que siquería una responsabilidas mayor. Alo que no es mi interes tener un cargo. En lo personal en cuanto a la relación eslo quería estar con una dama con quien tener tiempo de hablar y compartir opiniones, como hacer cosas en conjunto. Pero en mi interior tenía el hecho de que el que se divorcie se mantenga así. Aunque para mi está claro, pero la lucha interna estaba desafiante y con diferentens intensidades. Pero también pensaba que en la palabra el divorciado si se vuelve a casar, hace adultera la otra persona a lo que me llevo a pensar que si ka amo y el mejor amor es no hacerle adultera. Es persina que hable en dos predicas manifesto lo siguiente, que oara el el divorciado no es cristiano y en otra que Dios aborrece al divorciado. Estoy en uns disyuntiva que me movio el piso. Y eeste año el 30 de abril fui despedido por restructura luego de 34 años de trabajo. Hoy tengo 55 años. La verdad no encentro el amino por donde seguir. Y desde la separación en 2012, perdi la cuenta de cuanto tiempo en verdad estuve ladiado lo que me llevo a pensar de que fuera un leproso.

  2. Maty

    Gracias por esta reflexión, una compañera de trabajo que, en los caminos del Señor, pero se ha alejado. Comentaba una situación que estaba pasando acerca de perdonar, y le dije que tenía que perdonar, ella hablaba con mucho rencor y dolor y decía que está cansada de tanto perdonar y sentí que no le gusto que le dijera acerca de perdonar. Y el resto que estaban ahi me dijeron que si te habían hecho algo que no era así y más si las otras personas no se disculpaban. Pero yo seguía diciendo lo que Dios no dice del perdonar. Al principio me sentí que quizás no debí hablar, pero después me tranquilicé. Y al abrir esta reflexión me dio paz y tranquilidad porque es Dios hablando y que no me sintiera mal y que ayude a los demás en situaciones así. Aunque hablen de mi lo tengo que hacer para gloria y honra al Señor. Me ayudó mucho. Muchas gracias, que el SEÑOR los siga instruyendo.

  3. Carmelita Dominguez Cupido

    Perdón! Ya estoy suscrita, pero es hasta ahora que he estado poniendo cuidado de estos mensajes maravillosos que me llegan, y son tan actuales como sencillos, pero definitivamente han impactado mi alma. Agradezco tanto a Dios por su ministerio, quisiera saber más de ustedes, de dónde son, y estar cada vez más cerca con agradecimiento y amor. Muchas gracias nuevamente y enormes bendiciones para todos ustedes!!!

  4. Hector Diaz

    Saber que Dios no me va a juzgar por mis errores , no me va a mostrar una misericordia a medias me llena de amor que como buen Padre me recibe con los brazos abiertos.

  5. Hector Diaz

    Me doy cuenta que Dios no espera que yo tenga el momento perfecto o el día perfecto para acercarme a El. Pues el me recibe así tal como soy y como estoy. Bendiciones.

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