Devocionales

No os afanéis por el día de mañana

3 min de lectura
Dios ya está en mi mañana. Hoy solo me toca confiar.

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. — Mateo 6:34 — RVR1960

Dios ya está en mi mañana. Hoy solo me toca confiar.

Anoche me descubrí otra vez armando desastres que no existen. Estaba lavando los platos y, sin darme cuenta, mi mente empezó su viaje: ¿y si el trabajo no alcanza? ¿Y si mi hijo se enferma? ¿Y si aquella conversación pendiente termina mal? Un «¿y si…?» llamaba al siguiente, como fichas de dominó cayendo hacia un futuro que aún no ha llegado.

Cuando por fin apagué la luz, seguía cansada, pero no de trabajar. Estaba agotada de pelear con cosas imaginarias. Y entonces pensé en algo simple: ninguna de las catástrofes que había ensayado en mi cabeza había sucedido. Yo estaba en mi cocina, con agua tibia entre las manos, sana, acompañada, provista para hoy. Eso era lo real. Lo demás era humo.

He aprendido a distinguir dos voces que suenan parecidas. Una es la sabiduría, que planea con calma: aparta un poco, revisa el calendario, hace la llamada necesaria y luego descansa. La otra es la ansiedad, que no planea nada; solo gira, repite, exagera y roba la paz de hoy para pagar deudas que quizá nunca lleguen. La sabiduría dice: «prepárate y encomiéndalo». La ansiedad dice: «sufre por adelantado, por si acaso».

Jesús conocía esta trampa. Por eso nos dice que no carguemos el peso del mañana. No porque el mañana no importe, sino porque el mañana tiene a su propio Dueño. Él ya estará allí cuando yo llegue, con la misma fidelidad que me sostiene hoy. El Dios que me dio pan esta mañana no se va a jubilar antes de mañana.

Ahora, cuando siento que empieza la espiral, hago algo pequeño y deliberado: interrumpo el «¿y si…?» con un «pero Dios es». «¿Y si me falta?» Pero Dios es mi proveedor. «¿Y si no puedo sola?» Pero Dios es mi ayuda presente. No niego mis problemas; los pongo del lado correcto de la balanza, donde está Su fidelidad probada.

El afán nunca resolvió un solo día por adelantado. Pero la confianza me devuelve el hoy, y el hoy es lo único que Dios me ha pedido vivir.

Oración

Señor, Tú sabes cuántas veces vivo en un mañana que todavía no existe. Perdóname por gastar la paz de hoy pagando por males que quizá nunca lleguen. Silencia en mí esa voz de los «¿y si…?» que solo gira y me agota. Enséñame a diferenciar la sabiduría que planea con calma de la ansiedad que solo especula. Ayúdame a hacer lo que me toca y luego soltar el resto en Tus manos. Recuérdame, cuando empiece la espiral, que Tú ya estás en mi mañana, esperándome con la misma fidelidad de siempre. Tú me diste el pan de hoy; confío en que también estarás mañana. Quiero anclarme en lo que es real: Tu presencia, Tu provisión, Tu cuidado constante. Que cada afán que suba a mi mente encuentre en mí una verdad más grande sobre Ti. Devuélveme el hoy, Señor, y enséñame a vivirlo contigo, un solo día a la vez. En el nombre de Jesús, amén.

Para reflexionar

  • ¿Cuáles son los tres «¿y si…?» que más se repiten en mi mente últimamente?
  • De todas las cosas que temí este último año, ¿cuántas realmente sucedieron?
  • ¿En qué se diferencia, en mi vida concreta, la sabiduría que planea de la ansiedad que solo gira?
  • ¿Qué «pero Dios es…» puedo declarar hoy frente a mi mayor preocupación?
  • ¿Qué me pide Dios vivir solo por hoy, sin cargar el peso de mañana?
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19 comentarios

  1. Mayling

    Confianza!

  2. Mayling

    Tú ya estás en mi mañana, esperándome con la misma fidelidad de hoy

  3. Mario Santacruz

    Hoy vivimos tiempos peligrosos y de crisis financiera y eso agobia la vida , porque en esta Vida todo es dinero y a veces el no saber que hacer nos lleva a naufragar en la Fe , solamente tenemos la palabra fiel y verdadera para confiar y esperar en la misericordia de Dios, porque escrito esta ( No te dejare ni te abandonare ) y ( En el mundo tendréis aflicción , pero confiad Yo eh vencido al mundo) eso me sostiene para seguir adelante confiando en Dios.

  4. Gabriela del Socorro Lugo Pech

    Dios está preSente en todos los momentos de nuestra vida pero nuestra ansiedad nos gana porque nos sentimos solos en el momento tanto pensar lo malo que puede suceder en lugar de pensar porque está sucediendo ahorita y dejar el futuro el mañana tranquilo. Pensé que pensar en el pasado acumular pesares hoy libera la libertad permite sentir Y valorar lo que se tiene en el momento pensar en el futuro y lo que pueda suceder las 20,000 cosas el cerebro piensa especular que se imagina que pueda suceder nada más cansa porque das cuentas nada todo cambia al final de cuentas porque el futuro no está escrito solo Dios sabe y como ellos ama tanto no puede ser tan malo como nos imaginamos sino al contrario esa solución que necesitamos pero sin tanta Revolución en el cerebro solamente con planeado haberlo movido o haber hecho lo necesario para darle solución y dejarlo a los ya el acomodar a las personas la situación es expondrá el pensamiento de las personas en el momento en los modos y en lo que se debe de pensar para que las cosas se resuelvan de la mejor manera y En beneficio de nosotros mismos para nuestra tranquilidad. El presente el presente es lo importante vivir hoy con toda la intensidad con las personas y valorar a cada una, Gracias por estar pensando en el futuro déjanos de disfrutar el presente déjanos de verse en ti y agradecer lo que se entendemos que es tanto que no lo vemos. Confiemos más en el que dejemos nuestra esperanza en el, qué nos ama tanto que es nuestro padre y sabe qué es lo que mejor nos conviene.

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