La presencia fiel de Jesús
Desde el inicio de nuestra jornada espiritual, hay una verdad que cambia todo: Jesús siempre está contigo. No importa cuántas veces tropieces, cuántas dudas surjan en tu corazón o cuán oscuro parezca el camino, Su presencia nunca te abandona. Esa fidelidad constante es el ancla que sostiene nuestra fe y la luz que nos guía en medio de la tormenta.
Muchos lo hemos experimentado: cuando el mundo nos da la espalda, allí está Él, susurrando paz a nuestro corazón.
Cuando fallamos, Él permanece
Es natural sentir vergüenza cuando fallamos, pero el amor de Cristo no depende de nuestro rendimiento. La Biblia nos recuerda:
“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá” (Salmo 27:10).
Jesús no abandona a Sus hijos. Donde otros se apartan, Él se acerca con brazos abiertos. Allí está, levantándonos del polvo, recordándonos que somos amados sin condiciones.
La fidelidad en medio del dolor
Quizás hoy atraviesas una pérdida, una enfermedad o un tiempo de incertidumbre. Preguntas como: “¿Por qué me pasa esto?” o “¿Dónde estás, Dios?” pueden inundar tu mente. Sin embargo, incluso en medio del silencio, Su presencia se hace más real que nunca.
Él no promete ausencia de pruebas, pero sí promete Su compañía en cada batalla.
Un testimonio personal
Recuerdo un momento en el que me sentía completamente solo. Había fracasado en un proyecto importante y la culpa me pesaba como una losa. Una noche, al orar, sentí una paz inexplicable. No había cambiado mi situación, pero dentro de mí surgió una certeza: Jesús estaba allí conmigo.
Esa experiencia transformó mi manera de ver los problemas: comprendí que Su presencia vale más que cualquier éxito o fracaso humano.
Cómo reconocer Su presencia
Muchas veces buscamos señales espectaculares, pero la presencia de Jesús se revela en lo cotidiano. Puedes encontrarlo en:
- La calma que invade tu corazón al orar.
- Una palabra de aliento de alguien inesperado.
- La fortaleza para seguir adelante cuando pensabas rendirte.
Jesús se manifiesta en lo sencillo, recordándote que no estás solo.
Pasos prácticos para vivir en Su presencia
Si deseas experimentar más de esta cercanía, puedes:
- Orar diariamente: no solo con palabras, sino con el corazón abierto.
- Leer la Palabra de Dios: allí descubrirás promesas que avivarán tu fe.
- Practicar la gratitud: reconocer lo que ya ha hecho en tu vida abre la puerta a más bendiciones.
- Compartir tu fe: al hablar de Jesús con otros, Su presencia se hace más real en ti.
Estos hábitos sencillos te recordarán constantemente que Jesús siempre está contigo.
La esperanza que no falla
El amor humano puede cansarse, los amigos pueden irse y los planes pueden fracasar, pero el amor de Cristo permanece para siempre. Como dijo Charles Spurgeon:
“Cuando no podemos rastrear la mano de Dios, podemos confiar en Su corazón”.
Cada circunstancia es una oportunidad para redescubrir Su fidelidad.
Inspiración para tu día
La próxima vez que sientas miedo, recuerda: allí está Jesús, caminando a tu lado. Cuando el dolor quiera hundirte, piensa: Él es tu consuelo. Y cuando la soledad toque tu puerta, escucha la voz suave que dice: “Nunca te dejaré ni te desampararé” (Hebreos 13:5).
¿Y tú, lo has experimentado?
Jesús siempre está contigo, incluso si no lo percibes. ¿Te atreves a abrir tu corazón y reconocer Su presencia hoy?

señor solo tu padre de amor padre de bondad,eres grande y poderoso solo tu señor jesucristo lo puedes todo que grande eres señor,se que te hes fallado mi dios y aun asi tu me perdona,nunca dejare de amarte dios mio,te pido perdon por todos los pecados cometido mi dios perdoname espiritu santo,yo te prometo nunca mas fallarte ,señor gracias por darme la vida por dar tu unico hijo por nosotros los pecadores aun asi no te valoramos,perdoname por haberme olvidado de ti,tu sabes señor mis sufrimientos padre de bondad,pero estoy segura que todo saldra bien porque asi tu lo decea,gracias por darme mis hijas mi esposo,que gracias a ti señor has cambiado,gracias por mi trabajo que tu lo bendice siempre, padre celestial te amo señor jesus te adoro te bendigo que grandioso eres mi dios te amo
Gracias Señor Jesus por haber tomado mi lugar en la cruz del calvario, mil gracias por salvar mi vida de la muerte y el infierno, muchas gracias.
padre celestial gracias tedoy por tu misericordia por que hay oacaciones que pecamos asta con lavista pero cuando nos acercamos ati pidiendo tu perdon tu muy amablemente nolos das, tepido padre
que me des fuerzas para ser digno de ti,
Gracias a EL porque cuando mas creemos que se encuentra lejos y que no nos atiende es cuando mas cerca està de nosotros y es cuando està su promesa que EL se perfeccionas en nuestra debilidad!! Gracias dèmosle todos los dìas por que un dìa EL nos conociò y porque nosotros lo aceptamos como Salvador,Restaurador y como Sanador a EL sea la gloria y honra hasta el fin…Amen
Para ser verdaderos obreros del DIOS ALTISIMO, debemos amar a nuestro projimo . por que DIOS es amor . Sin amor no podemos evangelizar