Introducción: Enfrentando Gigantes con Fe
En la vida, todos enfrentamos situaciones que parecen insuperables: problemas financieros, enfermedades, relaciones rotas o pérdidas dolorosas.
Estos desafíos pueden sentirse como gigantes que amenazan con derribarnos.
Sin embargo, la Palabra de Dios nos recuerda que no debemos temer, porque Él está con nosotros. Como dice Deuteronomio 31:6:
“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”
Este mensaje es una invitación a confiar en Dios y a reclamar las promesas que Él tiene para ti.
1. Reconoce Tu Identidad en Cristo
Antes de enfrentar cualquier desafío, es crucial recordar quién eres en Cristo.
Eres hijo de Dios, coheredero con Cristo, y tienes autoridad espiritual.
No eres una víctima de las circunstancias; eres más que vencedor.
Puntos clave:
- Dios te ha dado un nuevo nombre y una nueva identidad.
- Eres cabeza y no cola, estás por encima y no debajo.
- Tienes el poder para atar y desatar en el nombre de Jesús.
2. Declara las Promesas de Dios
La fe se activa cuando declaramos las promesas de Dios sobre nuestra vida.
No se trata de repetir frases vacías, sino de proclamar con convicción lo que Dios ya ha dicho.
Ejemplos de declaraciones:
- “Aunque se levanten mil gigantes contra mí, no temeré.”
- “El enemigo no podrá tocar mi fe.”
- “Dios me ha hecho su hijo, y con los hijos de Dios nadie se mete.”
Estas declaraciones no solo fortalecen tu fe, sino que también envían un mensaje claro al enemigo: estás firme en la verdad de Dios.
3. Reclama lo que te Pertenece
El enemigo ha intentado robarte muchas cosas: tu paz, tu salud, tus relaciones, tus sueños.
Pero en Cristo, tienes el derecho de reclamar todo lo que te pertenece.
Es tiempo de arrebatar lo que el enemigo te ha quitado.
Áreas para reclamar:
- Familia: “Yo te arrebato mi familia.”
- Salud: “Yo te arrebato mi salud.”
- Provisión: “Yo te arrebato los tesoros de los cielos que pertenecen a mi casa.”
Recuerda, no estás solo en esta batalla.
Dios pelea por ti y te da la victoria.
4. Vive de Gloria en Gloria
La vida cristiana no es estática; es un viaje de crecimiento y transformación.
Dios te llama a vivir de gloria en gloria, avanzando constantemente hacia el propósito que Él tiene para ti.
Pasos para vivir de gloria en gloria:
- Mantén una relación íntima con Dios a través de la oración y la lectura de la Palabra.
- Permite que el Espíritu Santo te guíe en cada decisión.
- Sé obediente a la dirección de Dios, incluso cuando no entiendas el camino.
Al hacerlo, experimentarás una vida llena de propósito, paz y poder.
5. Testimonio Personal: La Victoria es Posible
Hace unos años, enfrenté una situación que parecía imposible de superar.
Perdí mi empleo, mi salud se deterioró y mis relaciones se fracturaron.
Me sentía derrotado y sin esperanza.
Pero en medio de esa oscuridad, recordé las promesas de Dios.
Comencé a declarar Su Palabra, a reclamar lo que me pertenecía y a confiar en Su fidelidad.
Poco a poco, las cosas comenzaron a cambiar.
Hoy, tengo un nuevo empleo, mi salud ha mejorado y mis relaciones han sido restauradas.
Dios es fiel, y lo que hizo por mí, también lo puede hacer por ti.
6. Conclusión: No Temas, Dios Está Contigo
Los gigantes pueden parecer intimidantes, pero no olvides que el Dios que está contigo es más grande que cualquier desafío.
No temas, porque Él pelea por ti.
Levántate, reclama tus promesas y vive en la victoria que Cristo ya ganó para ti.
Reflexión Final
¿Qué gigantes estás enfrentando hoy?
¿Estás dispuesto a confiar en Dios y a reclamar lo que te pertenece?
Comparte tu experiencia en los comentarios y anima a otros con tu testimonio.
Letra de la canción:
Aunque se levanten mil gigantes contra mí no temeré
El enemigo no podrá tocar mi fe
Porque Dios me ha cambiado el nombre y me hizo su hija
Y hoy soy cabeza y no cola
Y ahora vivo de gloria en gloria
Hoy me apodero de lo que me mi me pertenece
Lo que me has quitado me lo devolverás con creces
Porque Dios me hizo su hija, y con los hijos de Dios nadie se mete
Hoy me apodero de lo que me mi me pertenece
Lo que me has quitado me lo devolverás con creces
Es que Dios me hizo su hija, y con los hijos de Dios nadie se mete
El me hizo coheredera juntamente con El
Y me ha dado el poder para atar y desatar
Y declarar una palabra que cambie tu generación
Y hoy declaro que él te devuelve lo que te robo
Yo te arrebato mi familia
Yo te arrebato mi salud
Yo te arrebato los tesoros de los cielos que pertenecen a mi casa
Arrebato, arrebato, arrebato todo lo que es mío
Arrebato, arrebato, lo que es mío, lo que es mío

ESTOY PASANDO POR UNA ENFERMEDAD QUE ME MANTIENE DEPRIMIDA, PERO CONFIO EN MI DIOS QUE EL ME SANARA, PORQUE EL ME AMA, TENGO FE, BENDICIONES A TONO DESMAYEN
GRACIAS DIOS POR TODO LO LINDO QUE ME HAS DADO EN ESTE DIA, POR LA FAMILIA POR LA SALUD POR EL EMPLEO DE CADA UNO DE NOSOTROS Y LO QUE ESTAS HACIENDO CON MIS SOBRINOS, POR ESA SALVACION TAN GRANDE QUE VIENE DE TI Y SOLO DE TI AMEN
Señor y Dios, te doy gracias por este medio, gracias por la prueba que estamos pasando en mi familia, tu sabes que mi hogar esta en tus manos, que mi esposo esta en tus manos y se que tu nos vas a dar la victoria, y pondras todas las cosas en su lugar en tu tiempo,te amo y bendigo y rindo a ti mi vida.Tu eres mi amparo y pronto refugio en las tribulaciones.
Gracias padre dios por todo lo que nosdas.
Sí Señor Jesús, amen y amen, hoy me levanto victoriosa, lo intentaré y con Tu ayuda venceré y recuperaré también todo lo que el enemigo me ha quitado, sí, me pongo la armadura de Dios, calzo mis pies con el apresto del evangelio, me pongo mi casco, tomo el escudo de la fe y la espada que es Tu palabra, y me lanzaré porque la batalla la pelea mi Dios, y yo recibiré la victoria por la fe.
Padre Celestial, en esta hora siento un gozo en mi corazón, mis dedos se mueven sigilozamente y no puedo parar, quiero vencer desde lo más profundo de mi corazón, dame más fe Señor, porque la fe es la munición más poderosa para vencer al enemigo y tomar terreno de lo que me ha sido arrebatado, quitado, sustraído por este enemigo, más poderoso es nuestro Dios que nos ha dado la victoria a través de Cristo Jesús, Señor nuestro. Gracias Dios mío, para Ti oh Dios honra y gloria. Amen y amen