Encontrando fortaleza en Dios
Cuando enfrentamos momentos de angustia o incertidumbre, todos buscamos algo firme a lo cual aferrarnos. El ser humano, por naturaleza, necesita seguridad. El Salmo 18 nos revela a Dios como ese refugio seguro, una fuente inagotable de fortaleza y protección. A través de este artículo, te acompañaré en un recorrido espiritual y práctico para que puedas apoyarte en el Señor en cada etapa de tu vida.
El Salmo 18: Un canto desde el corazón
Este salmo fue escrito por el rey David como un canto de gratitud después de ser liberado de sus enemigos. Más que poesía, es un testimonio vivo del poder y la fidelidad de Dios.
“Tú, Señor, eres mi fuerza; yo te amo. Tú eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, el poder que me salva, mi más alto escondite.”
— Salmo 18:1-2
Este pasaje nos muestra cómo David veía a Dios en su vida: como fuerza, escudo, roca, y refugio. ¿No es reconfortante saber que también tú puedes ver a Dios de esa forma?
Cómo vivir el Salmo 18 en tu día a día
1. Reconoce tu necesidad de Dios
No es signo de debilidad depender de Dios. Al contrario, es un acto de sabiduría. Reconocer que nuestras fuerzas son limitadas abre la puerta para que su poder se manifieste en nosotros.
2. Ora desde lo más profundo
David clamó a Dios y Él lo escuchó. La oración sincera, nacida del corazón, es escuchada. No necesitas palabras elaboradas, solo autenticidad.
3. Aférrate a las promesas bíblicas
Cuando el alma se debilita, la Palabra de Dios renueva. Sus promesas son firmes y están al alcance de todos. Recordarlas fortalece el corazón y eleva la fe.
Una historia real: Cuando Dios me sostuvo
Hace unos años, atravesé una temporada muy dura. Pérdida de empleo, problemas familiares, y un profundo sentimiento de fracaso. Me sentía solo, sin dirección. Una noche, con lágrimas en los ojos, abrí mi Biblia y encontré el Salmo 18. Fue como si Dios hablara directamente a mi corazón. Desde ese momento, decidí confiar plenamente en Él. Hoy, con nuevas oportunidades, puedo decir con certeza: Dios fue y sigue siendo mi fuerza.
Acciones prácticas para fortalecer tu fe
- Dedica tiempo diario a Dios. Aunque sea solo 10 minutos, busca un espacio de conexión íntima.
- Lee la Biblia con propósito. No solo como rutina, sino buscando dirección y sabiduría.
- Escribe un diario espiritual. Anota lo que aprendes y cómo Dios responde a tus oraciones.
- Rodéate de personas de fe. La comunidad fortalece y levanta cuando te sientes débil.
- Ayuda a otros. Servir no solo bendice a los demás, también renueva tu propio espíritu.
Versículos para cuando te falte fuerza
- Isaías 40:29: “Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna.”
- Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
- 2 Corintios 12:9: “Mi gracia es suficiente para ti, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”
Estas promesas son más que palabras: son anclas de esperanza para tiempos de tormenta.
¿Qué significa confiar en Dios realmente?
Confiar en Dios no significa que todo saldrá como queremos, sino que sabemos que Él tiene el control. Es descansar aun en medio del caos, es caminar por fe, no por vista.
“El Señor es bueno, un refugio en tiempos de angustia; protege a los que en él confían.”
— Nahúm 1:7
Un llamado a tu corazón
Hoy quiero preguntarte: ¿Estás tratando de enfrentar tus batallas en tus propias fuerzas? ¿O estás dispuesto a dejar que Dios sea tu escudo y tu roca?
Te animo a hacer una pausa. A orar. A decir con sinceridad: “Señor, sé mi fuerza hoy.”
Y si esta palabra ha tocado tu vida, compártela con alguien que lo necesite. Porque quizás, a través de ti, Dios también quiere ser fortaleza para otro corazón.
Escuche el mensaje del Dr. Serafín Contreras Galeano aquí:

Gracias Sr. Serafin por estar ahi enviando la palabra del Señor que tanto me reconforta. Tengo poco tiempo estando en contacto con Uds. y cuanto bien le ha hecho a mi espiritu. Gracias. Dios le bendiga. Blanca
Solo Elohim es quien me sostiene cuando estoy a punto de caer, gracias Adonai, porque en medio de la tormenta Tú eres mi refugio y en quien confío, sé que tienes el control de todo y como siempre, manifestarás tu gloria y poder en mi vida, Abba, en ti confio y espero con amor
Gracias por compartir este bello salmo…
Gracias mi Dios por acordarte siempre de tus hijos, por defendernos cuando estamos en algun peligro, por acompanarnos siempre en nuestras soledades y darnos el animo y el gozo que necesitamos para solventarla, que grande y que hermozo eres tu Senor, te amo con todo mi corazon gracias infinitas y que toda la Glooria y la Honra siempre sea para ti. AMEN.
DIOS LES BENDIGA GRACIAS POR LOS MENAJES QUE A DIAIRO RECIBO SON UNA BENDICION..
Gracias padre eterno por salvarme de la muerte muchas veces, de un cancer invasibo, de tres bloqueos en el corazón que despues de una revelacion tuya, desaparecieron y no tubieron que hacerme la operacion de corazón abierto, dos accidentes automovilisticos, de los malos sentimientos de una persona, de un sueño incontrolable manejando cansada y tu nos salvastes de matarnos en las montañas de Oregon. Padre mio tu has estado y estas siempre a mi lado, yo sin saverlo y despues de tantas revelaciones me he dado cuenta de tu presencia en mi vida, por los ruegos de mi adorada madre Francisca y mi queridisima hermanita Frances que ella siempre esta a tu lado arando por toda su familia y todo el mundo que la necesita, porque ella si te conoce desde hace mucho, y ahora predica tu palabra y le has dado muchas bendiciones y ella ayuda al necesitado con tu palabra. Ahora Dios mio que te he conocido te amo tanto porque he aprendido hablar contigo y se que tu me acompañas en mi soledad, en mis tristezas, en mis dolores, en mis enfermedades y siento una inmensa tranquilidad en mi alma, pues tu me has dirijido como hacer para resolver un tremendo problema que venia arrastrando con mucho sufrimiento, que sin tu ayuda nunca lo hubiera podido resolver y ahora esa persona que era como un verdugo para mi, esta muy bien en el lugar que tu me indicastes, no lo abandonastes padre mio, lo perdonastes y yo tampoco lo abandonaré, lo seguiré apoyando, porque no puedo desamparar a un desamparado que nadie lo proteje solo tu nuestro gran padre celestial. Tu dijistes ayuda al enemigo. TE AMO mi Diosito lindo, con todo mi corazón, y tu hermanita de mi vida, gracias por tu ayuda espiritual y esas parabras bellas de nuestro Señor que me indicastes que leyera y las aplicara a mi vida. Diosito te sigara bendiciendo enormemente. Te amo. Lizzie