Promesas – Me Amas?
Me Amas?…!Sígueme!
El amar es una decisión, y esa decisión debe ir acompañada de una acción.
Es fácil decir te amo y dar la espalda y seguir. Pero es extraordinario, cuando decimos ¡te amo! Y esa palabra va acompañada de una mano que levanta, de un abrazo que consuela, de una ayuda oportuna, de cuidados llenos de ternura, de una sonría, del servicio a otros.
¿Cuántas veces le decimos a Dios, que le amamos y no le seguimos, no le honramos, no le servimos?
Juan 21
1 Juan 4:18
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor.
Romanos 8:15
Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
1 Juan 4:12
A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros.


Tengo que tener fe y esperanza en el señor Jesucristo para no derumbarme. Solo él me fortalece y se que me escucha en cada plegaria. Con él no me siento sola y sigo creyendo que puede obrar milagros en las personas que siempre estamos orando aunque los vientos soplen en contra y hallan personas que solo se deleitan en hacerle daño a uno sin ningún remordimiento ni pedir perdón. Todo se lo dejo a Dios y que él se encargue de en su justicia divina.