Serafin Contreras tiene un mensaje para ti.
Parábolas Para El Alma ¿Qué harías con dinero que nadie te reclamaría hoy?
Parábolas Para El Alma Cómo recuperar la paz cuando las cuentas no alcanzan hoy
Parábolas Para El Alma Antes de exigir a otros, revisa tu propia paja hoy
Parábolas Para El Alma ¿Sueltas la cuerda o descubres hoy el poder de creer?
Escribe al menos 3 letras para buscar.
Amado Hermana, bendigo su vida y al Ministerio donde Dios lo ha llamado, gracias porque a sido un instrumento de nuestro Padre para la vida de cada uno de los que contamos con la bendicion de recibir sus devocionales. Ha sido un año donde hemos visto la bondad, la misericordia, el amor y el respaldo de nuestro Dios. Él nos ha dado la victoria enmedio de cualquier lucha que hemos tenido, EN DIOS SOMOS MAS QUE VENCEDORES, EN TI SEÑOR TENEMOS LA VICTORIA.
LES AGRADEZCO EL MENSAJE Y EN ESPECIAL AL HNO SERAFIN CONTRERAS, GRACIAS Y QUE DIOS SIGA BENDICIENDO SU MINISTERIO TAN PRECIOSO¡ ME GUSTARIA SABER MAS DE ÉL,SALUDOS DESDE OAXACA,MEXICO.¡
Gracias Pastor, Serafin Contreras,x el apoyo, x estar siempre serca de todos,alentando,pastoreando,con mucho amor.
Que dios los bendiga a todos en 2011,para seguir firmes en la brecha,sin desmayar,lo queremos mucho pastor,dios quiera pueda venir un dia a uruguay,yo recuerdo un video q usted mando así :
No te preocupes cuando estes en la caja,es q dios te esta sacando punta como a un lapiz .me llego mucho ese mensaje x q es así.
Bendiciones,Muy Feliz Año Pastor, a usted y su familia.
Elisa, uruguay.
Gracias por todos esos mensajes que nos a regalado durante todo el año, Dios lo siga bendiciendo con esa sabiduria, para poder regalarnos a todos tan hermosas enseñanzas. El 2011 es para la honra y gloria de su nombre, amen.
Gracias hermano Serafin; no cabe duda que este mensaje es hermoso y sobre todo deja claro que Nuestro Dios es un Dios de promesa y siempre cumple su palabra.
Agradezco infinitamente sus palabras y este es un buen momento para desear a todos un 2011 leno de la presencia y bendiciones de nuestro Padre Celestial