“El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo” Antoine de Saint-Exupery
En estas últimas semanas he tenido la oportunidad de enseñar acerca del tema de “Elévate… haciendo nuestros sueños realidad” y es increíble que todas las personas tienen sueños, pocas las que creen en sus sueños y muy pocas las que van tras sus sueños.
¿Por qué muchas personas no van tras sus sueños? La mayoría piensa que al encontrarse con el primer obstáculo, piensan que no pueden y por lo tanto desiste de ellos, prefiriendo quedarse en la zona cómoda. Y es que la vida sin sueños parece segura, pero su final es muy aburrida. ¿Te ha pasado así? ¿Estás disfrutando tu vida o estás viendo los años pasar?
Mientras tu piensas que no se puede, hay otros que piensan que si se puede. Ellos son pensadores de posibilidades. Recuerda que para el que cree todas las cosas son posibles. ¿Eres de los que creen o de los que dudan?
¿Cuál es tu excusa para no ir tras tus sueños?
Todos los sueños vienen con desafíos, con obstáculos para ser superados y si quieres lograrlo tienes que estar dispuesto a pagar un precio. Siempre hay un precio que pagar. Piensa en José, quien pasó de esclavo a primer ministro de Egipto. ¿Fue fácil para él? No, el tuvo que vencer muchos obstáculos para ver sus sueños realidad.
Hoy es un buen día para sobreponerse a los obstáculos, para decirle adiós a las excusas que te paralizan. Las excusas no te ayudan para nada, recuerda lo que le paso al hombre que se le dio un talento o mil monedas. ¿Qué hizo este hombre cuando su jefe lo llamo a cuenta?
Veamos en Mateo 25: 24-27
“Por último, llegó el empleado que había recibido mil monedas y dijo: “Señor, yo sabía que usted es un hombre muy exigente, que pide hasta lo imposible. Me dio miedo y escondí el dinero bajo tierra. Aquí le devuelvo exactamente sus mil monedas”. “El hombre le respondió: “Eres un empleado malo y perezoso. Si sabías que soy muy exigente, ¿por qué no llevaste el dinero al banco? Al volver, yo recibiría el dinero que te di, más los intereses”.
¿Qué estás haciendo con los sueños que Dios puso en tu corazón?
Dios ha confiado en ti talentos, recursos, habilidades para que tú puedas vivir la vida al máximo. El te ha dado todo lo que tú necesitas para ir tras tus sueños. A veces pensamos que los gigantes están afuera, pero los verdaderos gigantes que te atacan están en tu interior. Necesitas conocerte y desarrollar confianza en ti mismo.
Algunos gigantes internos con los cuales luchamos:
- No puedo. ¿Quién dice que no puedes? Hay un proverbio que dice: “La chica que no sabe bailar dice que la banda no puede tocar”.
- No me alcanza el tiempo. ¿Cuáles son tus prioridades? ¿Cómo usas tu vida?
- No tengo dinero ni recursos. ¿Quién te dio la sabiduría para hacer las riquezas?
- No tengo educación. Muchas de las personas que están teniendo éxito no han completado su educación primaria ni secundaria.
- No se. Te imaginas que los grandes inventores no sabían lo que descubrieron hasta que se comprometieron a hacer realidad sus sueños.
La lista de excusas puede ser larga, algunas muy buenas pero de que te valen sino estas viviendo la vida. Nunca lograras tus sueños hasta que no asuma riesgos.
Hoy es el mejor día para confiar en Dios, en lo que El me ha dado y comenzar a confiar en mis habilidades. Entrégate de lleno a tus sueños, no dudes y te sorprenderás. No renuncies a tus sueños por muy grandes que veas los obstáculos. Tu puedes, tus has sido diseñado para ser un ganador o ganadora!
En amor y liderazgo,
Pedro Sifontes
Coach Personal
info@liderazgocreativo.com
www.liderazgocreativo.com


Gracias por llegar a Mi.
Mis sueños los he entregado dn el coraxon de Dios
Buenas hermano Serafin Contreras, si por casualidad lee este comentario y me puede aconsejar se lo agradecere mucho. Dios le continue bendiciendo.
La cruda realidad mia es que deseo mucho servir a Dios, y se lo digo cada que puedo, orando o en mis pensamientos, amo a Dios, pero no tengo disciplina, no puedo apartarme de dos vicios que tengo: No logro dejar de ver television aunque despues de horas dedicadas a ello me sienta llena de culpa y tenga que pedir perdon una vez mas por no dedicar el tiempo a la lectura de la palabra o la busqueda de Su presencia por medio de la oracion. Y el otro vicio es que no logro esforzarme por nada, no siento la motivacion. Ha habido ocasiones en que me he sentido muy motivada, he orado mucho, me he recocijado enormemente viendo a Dios actuar en mi vida o respondiendo a mis dudas a traves de Su palabra. Pero luego he caido como en una pasividad, creo que desde la ultima vez que cai ahi no he logrado levantarme. Le he rogado a Dios repetidamente, ayudame a salir de esta sequia, de este hueco. No puedo sola, no puedo dejar el vicio, transformame, pero nada. Sigo igual, esperando. He intentando por mi misma dejar de ver TV, y lo he logrado por periodos muy cortos. Y me siento mal, pero se que eso no resuelve nada, las limitaciones economicas me han golpeado y dejado aturdida, no encuentro la forma de ayudar. A veces andando en la calle he dado todo el dinero que tngo encima, que casi siempre ha sido poco, porque he pensado: yo tengo trabajo y ellos no! Pero entonces, siento remordimiento de haber dado dinero, en lugar de haber dado una palabra de aliento… Usted me podria orientar por favor? Necesito encontrar la forma de disciplinarme, ocupo la disciplina, para salir adelante. No se como hacerlo!!