Reconociendo la Mano de Dios
En la travesía de la vida, enfrentamos momentos de calma y de tormenta.
Sin embargo, al mirar atrás, podemos afirmar con certeza: “Hasta aquí me ha ayudado el Señor”.
Esta declaración, basada en 1 Samuel 7:12, nos recuerda que no estamos solos en nuestro caminar.
“Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Ebenezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó el Señor.” – 1 Samuel 7:12
La Constancia de Dios en Medio de la Incertidumbre
No sabemos qué nos depara el futuro: días soleados o tormentas imprevistas.
Lo que sí sabemos es que Dios permanece constante.
Él es el mismo ayer, hoy y siempre, y Su fidelidad no cambia con las circunstancias.
Navegando las Tormentas de la Vida
A lo largo de nuestra vida, enfrentamos diversas pruebas.
En ocasiones, el mar está en calma; en otras, las olas amenazan con hundirnos.
Pero con Jesús en nuestra barca, podemos estar seguros de que no naufragaremos.
“Aunque las olas se levanten, mi embarcación no se partirá, porque Jesús está a bordo.”
Preparándonos para lo Inesperado
Las tormentas son inevitables, pero nuestra preparación y confianza en Dios nos permiten enfrentarlas con valentía.
Recordemos que Él tiene un propósito para cada uno de nosotros, y nada puede impedir que se cumpla Su voluntad.
Testimonio Personal: La Mano de Dios en Mi Vida
Recuerdo una etapa difícil en mi vida, donde todo parecía desmoronarse.
Sin embargo, al clamar a Dios, sentí Su presencia y ayuda de manera tangible.
Él me sostuvo, me fortaleció y me mostró que nunca me abandona.
Aplicaciones Prácticas para Fortalecer la Fe
- Oración constante: Mantén una comunicación diaria con Dios.
- Lectura bíblica: Encuentra consuelo y dirección en las Escrituras.
- Comunión con otros creyentes: Comparte tus cargas y alegrías en comunidad.
- Servicio: Ayuda a otros, y verás cómo tu fe crece.
- Agradecimiento: Reconoce las bendiciones diarias y da gracias a Dios.
Inspiración para el Camino
“Si hasta aquí me has ayudado, eso me da la certeza que aún mañana y el próximo mes y el próximo año tú me ayudarás.”
Conclusión: Un Corazón Agradecido
Al reflexionar sobre nuestro viaje, es esencial reconocer la mano de Dios en cada paso.
Su amor y fidelidad nos han sostenido, y podemos confiar en que lo seguirán haciendo.
Reflexión Final
¿Puedes identificar momentos en tu vida donde claramente viste la ayuda de Dios?
Te animo a compartir tu testimonio y a fortalecer tu fe recordando Su fidelidad.
Dr. Serafín Contreras Galeano.
www.serafincontreras.com

Mis agradecimientos son inmensos , mis agradecimientos son para el que todo lo puede, para el que nos da sin pdir nada a cambio, son para este ser supremo que es de un amor incondicional sin limites.
Gracias mi Dios, padre celestial, gracias por darme todo lo que tengo, gracias por todo lo que voy recibir hoy y los demas dias de mi vida.
Mi Dios y Pdre celestial, te alabo y bendigo.
Gracias Dios por todas esas ayudas que me haz dado y esas la llamamos bendiciones guianos por el camino del bien y protejenos de todo mal y peligro Amen.
padre gracias yo solo se q todo lo q soy y tengo es por ti padre bueno yo sin ti no seria nada a ti padre todo honor y gloria te amo. amen
Dios les Bendiga y engrandezca su ministerio, sabemos k el recompensara esto, pero k mejor recompensa k saber k le hacemos sonreir con nuestro trabajo
Dios no ha dejado de ayudarnos, él es nuestra ayuda ayer, hoy y siempre, es nuestro pronto auxillo, nustra fuerza y fortaleza, él es nuestra razón de vivir. No debemos desanimarnos, debemos fortalecernos en él, aferrarnos a él. Su mano está siempre extendida para ayudarnos, nosotros somos los que nuestras manos las recogemos y nos perdimos sus bendiciones. Amigo y hermano lector en Cristo, yo le invito a aferrarnos más en en el Señor Jesús y su fidelidadd será nuestra confianza absoluta; porque él dice que nunca nos dejará y nunca nos desamparará. AMEN.