“Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos” Romanos 8:25.
La vida tiene montañas altas de triunfo y de deleite, pero también valles de impaciente espera, una impaciente espera porque no vemos las oraciones contestadas.
En las montañas nos deleitamos mirando el paisaje y respirando el aire puro, pero en los valles de espera parece que no hay aire y no podemos ver los mismos paisajes que veíamos en las montañas, pero tanto las montañas como los valles son muy importantes. Hoy quiero aprender a caminar en los valles de la espera.
Hay tres cosas que hoy debo recordar en relación a los valles de la espera. Los valles de espera me hacen dar grandes pasos en el crecimiento de la gracia del Señor.
En segundo lugar cuando miro hacia atrás después de que grandes esfuerzos han sido cumplidos veo con gratitud lo que he recibido del Señor.
Jamás deberé sacrificar la más profunda confianza que se adquiere en el valle de la espera por una vida suave y libre de turbación.
En último lugar yo recordaré que los tiempos duros de espera proveen nuevos enfoques de mi relación con el Señor.
Si hoy tengo que caminar por un valle de espera o si es que ya lo estoy atravesando necesito comenzar a darle gracias al Señor por lo que está ocurriendo dentro de mi y a través de mi como resultado de lo que me está ocurriendo.
Necesito tener la vista espiritual más clara para ver e interpretar el significado mas profundo de los problemas que parecen estar rodeando mi vida y vivir hoy mas plenamente en los desafíos del presente, confiando que el Señor, quién ha sido fiel en el pasado me guiará en medio del valle actual de la espera.
Señor, en medio del valle de la espera en el cual me encuentro, hoy quiero levantar mi mirada a ti, porque mi socorro viene de ti y entender que las cosas que ahora estoy enfrentando han sido permitidas única y exclusivamente por tu mano para llevarme a un nuevo y más profundo desarrollo espiritual.
Amén.
Dr. Serafín Contreras Galeano.

Mary Torres, saludos, que Dios te continue bendiciendo grandemente, tu comentario de Octubre del 2010 lo he leido recien en esta manana y Dios tambien me ha fortalecido con tus palabras de aliento y esperanza que expresas en el mismo. Como tu lo dices, tenemos que declararlo con plena conviccion que Dios cumplira sus promesas en nuestras vidas cuando estamos pasando por el valle de la espera. EL es fiel a sus pactos. Amen
Hoy me toca a mi estar pasando por el valle de la espera, manana muy por seguro te tocara a ti hermano o amigo. Pero le doy gracias a nuestro fiel y amado Senor Jesus que esta etapa de mi vida no la estoy pasando solo sino que EL esta conmigo y me esta fortaleciendo dia a dia con su Palabra y su Santo Espiritu. Para ti amigo y hermano que lees estas palabras, acude lo mas pronto a EL y fortalecete mas dia a dia para que el sea tu luz y tu guia en tu valle de espera. Bendiciones,
Gracias hermano Serafín y renuevo de plenitud,por estás reflexiones tan lindas que nos envían a diario,y gracias al Señor por cruzaros en mi vida…bendiciones!!
me gusto l refleccion sobre el valle…fue tal cual.. no veia salida no encontraba razon de vivir.. me sentia que todo lo que hacia me saldria mal apesar de que conocia a Dios lo amaba de todo corazon sentia muchas veces q estaba sola.. tengo una hija de 5 años estoy casada..pero todo lo veia tan lejo e inalcansable.. mi marido era alcoholico.. yo ya no podia controlar la situacion busque ayuda donde se me ocurriera en la iglesia.. hicimos cursos de sanidad del alma.. las prsonas en la iglesia se mastraron siempre desinteresados a mi situacion. me separe.. y todo seguia igual… y no se como pero decidi darle mi carga a jesus.. volvi con mi marido hoy estamos pasando por una etapa q solo Dios lo pudo hacer… Dios revirtio mi situacion lo volvi a amar y tengo ganas de estar con mi marido.LE DOY GRACIAS A DIOS POR ESTO…
Doy gracias a Dios por proveernos de tan preciado material para
nuestra comprensiòn y edificaciòn. Cuan importante es para nosotros comprender el contenido de estas reflexiones. Nada mas justo y apropiado para ayudarnos a transitar el valle de la espera .Muchas veces al hallarnos en esa situaciòn nos preguntamos Por què?.
Es hora de comenzar a preguntarnos Para Què?. Entonces tenemos la respuesta que viene desde lo alto, de mano de nuestros atalayas. Esos mismos que el Altìsimo levantò para guiarnos en nuestro peregrinaje. Gracias Hnos.EL SEÑOR les siga Bendiciendo!