La historia detrás de la fábula
En un campo soleado, una liebre huía desesperada de un águila hambrienta. Al verse acorralada, pidió ayuda a un escarabajo, quien, a pesar de su tamaño, intentó interceder. El águila, despreciando al pequeño insecto, devoró a la liebre sin piedad. Este acto desató una cadena de eventos que demostraría que nadie es tan insignificante como para no causar impacto.
La venganza del escarabajo
Movido por la injusticia, el escarabajo comenzó a observar los nidos del águila. Cada vez que encontraba uno, rodaba los huevos hasta que caían al suelo, destruyéndolos. El águila, incapaz de proteger sus crías, acudió a Zeus en busca de ayuda. Zeus le ofreció su regazo como refugio para los huevos. Sin embargo, el escarabajo, al enterarse, voló hasta el dios y dejó caer una bola de estiércol sobre él. Zeus, al intentar limpiarse, arrojó los huevos sin querer, destruyéndolos. Desde entonces, las águilas evitan anidar durante la temporada en que los escarabajos están activos.
Moraleja: No subestimes a los demás
Esta fábula nos enseña que no debemos menospreciar a quienes parecen pequeños o débiles. Incluso los más humildes pueden tener el poder de cambiar el curso de los acontecimientos. La verdadera fuerza radica en la astucia, la perseverancia y el coraje.
Reflexión personal
Recordemos que, en ocasiones, las personas que menos esperamos pueden ofrecernos las lecciones más valiosas. Así como el escarabajo utilizó su ingenio para vengar a la liebre, nosotros también podemos encontrar formas creativas de enfrentar desafíos y adversidades.
Aplicación práctica
- Valora a todos por igual: No importa el estatus o apariencia; cada individuo tiene algo valioso que ofrecer.
- Escucha activamente: Presta atención a las ideas y opiniones de los demás; podrías aprender algo nuevo.
- Actúa con integridad: Haz lo correcto, incluso cuando nadie esté mirando.
Pregunta para la reflexión
¿Alguna vez has subestimado a alguien solo para descubrir más tarde que esa persona tenía mucho que enseñarte? Comparte tu experiencia y reflexionemos juntos sobre cómo podemos aplicar esta lección en nuestra vida diaria.

GRACIAS MIS HERMANOS DE FE, QUIERO PEDIRLE ENCARECIDAMENTE PARA QUE OREN POR MI YA QUE ESTOY EN UN MOMENTO TAN DIFICIL. AMEN
Excelente Reflexión…Dios Los Bendiga
Porque no despreciar es por que parece debil tiene que ser debil que fuerte tiene que ser que los demas porque somos debiles lo que le diga siendonos unos maleovolos por limitacion tenemos de acuerdo nuestra condicion, diran lo que he visto en la animacion real diciendo el maleovolo al bueno “Si eres debil muere y si eres fuerte no moriras” me recuerdo esa frase si es contrario lo que dice y muy dificil de enfocar lo que quiere decir investigo bueno…quiere decir que el debil a que ponerlo en practica de hacer fuerte, no es que sea en hacer fuerte que uno no tiene sentido sobre el cuerpo, sino con el corazon, en lo interno, por fuera o externos debiles somos los que nos afectan en nuestro ser que es humanos propuesto por dios a quien nos transformo, no al mundo que nos hizo aun siendonos debil parecemos nos han cegado nuestra conciencia en si desde el principio….Gracias, bendiciones
El aguila muy vanidosa menopreció al pequeño escarabajo y no le hizo caso de su petición,asi también podemos actuar con nuestro prójimo cuando somos soberbios y arrogantes,abusando de los derechos del débil,porque nos ufanamos de nuestros conocimientos,riquezas materiales o influencias personales. Actuar con actitudes egoistas provoca siempre conflictos pero si somos sabios y entendidos viviremos en paz consigo mismo y los demás. La Biblia dice:”Abominación son a Jehová los perversos de corazón;mas los perfectos de camino le son agradables”(Pr.11:20).
Dios con sus sencillos ejemplos nos enseña como ser en la vida.No ser prepotentes,más bien ser humildes de corazón,llanos a ayudar a quien nos necesita,porque a veces basta unas palabras de consuelo para calmar una pena.o un consejo sabio para hacer sentir a esa persona feliz.Cuando uno obra bien Dios nos ayuda a decir las palabras exactas que agraden a esa persona.